Por supuesto que esta interrogante se queda corta. El aprendizaje para ser considerado como tal, debe llegar a ser significativo, haber despertado el interés en el estudiante, haberlo apropiado para sí, para que después se convierta en una zona de oportunidades para el desarrollo próximo del mismo estudiante, o sea para que desarrolle las competencias psico-profesionales pertinentes, aunadas a los valores y a la ética humanizadora.
El querer medir el aprendizaje con preguntas simples que responden a un contenido cualesquiera, solo expresan la tendencia memorística del estudiante, dejando por un lado sus capacidades, habilidades y actitudes y valores del mismo; o sea; no desarrolla competencias que le permitan asimilar este conocimiento, adoptarlo, utilizarlo, compararlo con la realidad; de tal manera que este mismo le permita construir otro conocimiento y desarrollar una competencia nueva.
Veamos algunos tópicos respecto al aprendizaje, tenemos que:
El aprendizaje, es en realidad aquellas experiencias que se dan cuando se entrelazan las experiencias académicas con las personales. No se considera significativo, si el estudiante no interactúa con el medio circundante donde aplique el conocimiento. Es posible también, ubicar al alumno en situaciones que el pueda experimentar, aún con su imaginación, en una situación cognoscitiva.
Entendemos el aprendizaje como la aprehensión ó adopción de la realidad. Es un proceso de asimilación y acomodación del sujeto, traducido a Piaget. El aprendizaje significativo, es el que el estudiante prueba y comprueba que es capáz de verificarlo en situaciones diferentes. La acción que realice el estudiante, es una elección que escogió seguir; para tal acción elegida denota un conocimiento que construye para sí mismo, lo cuál significa que se apropia de su realidad, de su propia experiencia.
Por otra parte, el maestro es el actor que media para facilitar la comprensión de los conocimientos, por medio de estrategias didácticas que faciliten el aprendizaje. El maestro también hace uso del discurso magisterial. De esta manera, el maestro-capacitador, es aquel magíster que organiza los conocimientos, sugiere y hace trabajar los vínculos entre estos y las situaciones concretas; para garantizar un aprendizaje significativo. Pero, se hace reflexión en cuanto a tomar el discurso no como algo peyorativo, sino como una apertura necesaria para ubicar al estudiante en la didáctica de la clase.
Entendemos entonces la práctica docente como una apertura al interés del alumno, para motivarlo o estimularlo, al plantearle situaciones o problemáticas en base a un tema integrador, que lo lleven a entender la aplicación de los conocimientos adquiridos y de la manifestación de actitudes y valores, que juntos estos tres, denotan sus capacidades; que lo llevan a formar otras competencias y nuevos conocimientos.
Complementamos este escrito con el concepto de competencia, que es la capacidad de movilizar conocimientos o saberes adquiridos en un contexto, aplicarlos con éxito, analizar los resultados, tomar decisiones adecuadas para decidir si estos son los óptimos que resuelven el problema, y; conseguir que se alcancen los objetivos planeados.
Hola Maestro Carlos Gabriel, me parece que las fortalezas de su reflexión consisten en el análisis profundo que hace primeramente de las concepciones de aprendizaje y después de la complejidad de la evaluación. Debilides no alcanzo a apreciar; sin embargo, podría sugerir ubicar con un ejemplo de su práctica cotidiana lo que explica.
ResponderEliminarGracias por compartir.
Claudia Gándara Rosas.
Gracias Maestra Claudia Gándara por su aportación, en futuras actividades trataré de ejemplificar algunos comentarios.
ResponderEliminarSaludos.
Gracias.